Era una tarde de principios de Septiembre, en plena capital de la sierra madrileña. ¿Cómo podría el protagonista de esta historia sospechar los misteriosos eventos que trastocarían su ignorancia (aún más)? ¿Cómo sospechar que ese protagonista era yo?
El tema del siguiente OjoDePez era OVNIs, y de eso trataba el libro que habían dejado en el punto de intercambio de la biblioteca. ¡Chan-chan-cháaaaaan!

Era un libro publicado en el año 2000. Pero por lo manoseado, lo cutre de la maquetación y el ejército de faltas ortográficas que invadía sus páginas, bien parecía de los sesenta. No puedo decir su título. Permanecerá en el misterio por diversas razones. Más que nada, porque en la cubierta decía un nombre y en el lomo otro.

Veamos qué decía el libro.
OVNI significa Objeto Volante No Identificado. Sin embargo, los fanáticos del tema lo suelen traducir como Nave Extraterrestre. Por otro lado, también existe el término OSNI, que no sólo significaría Objeto Submarino No Identificado, sino también aludiría a cómo llama a un OVNI un palurdo.

Existen diversas antenas en el planeta dirigidas a captar alguna señal de vida inteligente fuera de Estados Unidos. Es un trabajo ímprobo, ya que no sólo hay que filtrar el ruido de estática espacial, sino también el de Cadena 100.

Echando un vistazo a las mitologías clásicas, vemos la ubicuidad de los dragones. Criaturas voladoras, cubiertas de escamas casi metálicas, que vivían en cuevas o bajo lagos y escupían fuego. ¿No suena como una aeronave de guerra, vista desde los ojos de una persona ignorante? Por mi parte, me niego a considerar esta posibilidad, ya que no podría volver a leer con gusto Dragon Ball.

Un caso aparte son las apariciones marianas. Quizá temiendo la vorágine de las ciudades, la madre de Dios se aparece en aldeas dejadas de la mano de su hijo. Suele presentarse a niños pastorcitos que no saben de maldad, que no saben mentir, que no saben leer. Les dice algo como:
—Desarrollen la telepatía mediante el trabajo interior. Dejen atrás las guerras, salen todas de un corazón no escuchado. Si avanzan en la tecnología espacial, podremos compartir el firmamento.
Pero don Luquitas el párroco lo traduce como:
—Rezad a todas horas. Basta ya de ser tan pecaminosos, que os váis a quedar ciegos. Construid, hostias, construid una ermita aquí, e iréis al Cielo.

Estas ambigüedades de los extraterrestres no hacen más que favorecer a los curas. El antiguo dios Viracocha, o Quetzalcóatl (el único señor con barba entre tanto imberbe), al irse volando rumbo a su planeta, dijo:
—Volveré.
Afirmación que enredó bastante las cosas cuando siglos después apareció Cristóbal Colón con un montón de europeos casi amotinados y con barba de semanas.

Estudiando la cultura precolombina, vemos algunas representaciones humanas que figuran hombres con casco. Existe la teoría de que son astronautas de tiempos remotos. Yo aún diría más, ¡son Power Rangers! Habrían venido haciendo piruetas desde el Japón cuando el estrecho de Bering aún no se había separado.

A principios de los 50, se vieron tantos OVNIs en norteamérica que la gente no sabía qué pensar. Las Fuerzas Aéreas tomaron la iniciativa y declararon que las naves que podían entrar en el país como Pedro por su casa no existían, que ellos eran los mejores y muy muy útiles, y que si alguien veía otros objetos voladores era un imbécil y que más le valía ser detenido por fumeta. Esto dio ideas a algunos agricultores ávidos de experiencias. Los famosos Men in Black u Hombres de Negro no eran otra cosa que guardias civiles de paisano que entraban a confiscar plantaciones… digamos que marianas.

Los encuentros con OVNIs están clasificados en distintos tipos según el grado de interacción con los responsables.
Los más frecuentes son los E1, encuentros de la primera clase, que consisten en que ves una cosa. Y ya. Suele suceder la primera vez que ves un avión parpadeando de noche.
En los del segundo tipo, los E2, el OVNI muestra mayor presencia, por ejemplo anulando la corriente eléctrica de tu granja. Suele ser el más deseable, sólo por ver la cara que se les queda a los de la compañía eléctrica cuando ven que no pueden cobrarte el recargo que se inventaron justo a la hora en que estabas a oscuras.
En cambio, los más atractivos para Spielberg son los Encuentros en la Tercera Fase. Conocer a los extraterrestres en persona. Más que nada, porque los E4 ya implican secuestros y sondas anales. Por este último tipo o clase podemos explicar la desaparición de muchos dibujantes del fanzine.

Compañeros de OjoDePez, allá donde estéis, no os olvidamos. Os esperaremos aquí, dibujando a toda prisa, porque un OVNI nos ha abducido el día 1 y lo siguiente que sabíamos es que ya era día 20.

Víctor Pintado, septiembre 2013

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