Para leer la primera parte en mi antiguo blog:
http://victorpintado.blogspot.com.es/2012/06/i-maraton-de-microrrelatos-de_10.html

Al igual que en la I edición, esta primavera me inscribí y me presenté con mi literata amiga Gloria en el Maratón de Microrrelatos José María Rubio, de Navacerrada. Que me pilla lejos y ella tiene coche.

Los cuentos se hacen en vivo. Te dan un pie, un par de palabras a incluir entre las 100/120, y en cuatro rondas se deciden los campeones.

La gente se apresuró a elegir silla y a mí me tocó la coja. Mientras iba a por otra del montón del fondo, la presentadora ya estaba explicando las bases, pero no me puse nervioso porque según las bases escritas no había cambios significativos del año anterior. Estuve superinspirado y me salió un cuentito de chuparse los dedos. Pero cuando faltaban menos de cinco minutos para terminar de pasar a limpio, me avisaron de que no era en la hoja lisa, sino en la plantilla. Al contrario que el año pasado. Que la hoja lisa era por si alguien necesitaba dibujar la estructura. Y claro, esto no podría haberlo imaginado de ningún modo, ya que si alguien quería escribir sobre blanco, no tenía más que darle la vuelta a la plantilla de contar palabras en sucio. En fin, la presentadora me cae genial como persona, pero sus consideraciones siempre atentan contra lo que considero que es la lógica básica.

Preferí retirarme antes que presentar un relato con tachones. Lo malo es que por la tarde me dio pena no haberme medido con las otras 27 plumas. Lo bueno, que Gloria quedó tercera y recibió el premio de 50 euros. Haciendo cuentas en el bar, consideramos la posibilidad de que si yo hubiera pasado a la segunda ronda, quizá ella no, porque entró la última.

El año que viene voy a aprenderme las bases de memoria para que nadie me venga con formalidades de última hora. Caer en batalla, ahí ganas la gloria. Aunque si tienes los pies planos, tampoco pasa nada.

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