—Consenso. Ante todo consenso. ¿Cómo llamamos a la asociación? No puede ser un nombre al tuntún. Cada miembro merece tener fe en lo que estamos haciendo, empezando por el nombre.
Cada miembro consideró decenas de opciones. Fue un parto difícil. Tras mucho discutir, se escogió un nombre por unanimidad. Transmitía calidez y amabilidad, a la vez que pasión por las personas.

Una de las fundadoras fue al Registro. Le dijeron:
—Candela está cogido.
—Pues Candelita.

 

Microrrelato basado en la historia de la fundación de la
Asociación Candelita,
Centro de Promoción Personal y Desarrollo Colectivo.
http://www.candelita.org/

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